Si usted o un conocido tiene síntomas de infarto ahora, llame al 911 de inmediato. Obtener ayuda rápidamente puede salvarle la vida.
Los infartos son repentinos y aterradores. Cuando cada segundo cuenta, saber qué hacer puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. La American Heart Association recomienda encarecidamente llamar al 911 en lugar de conducir hacia el hospital. Según un estudio publicado en la Circulation Journal de la American Heart Association, el riesgo de fallecer al año de sufrir un infarto se reduce considerablemente por cada 30 minutos que se ahorran al pedir ayuda. Mientras más rápido reciba tratamiento, menos se daña el músculo cardíaco. Una ambulancia puede ayudarle a recibir más rápido la atención médica que necesita.
Un infarto es una emergencia médica grave. Sucede cuando se produce una oclusión en una o más de las arterias que suministran sangre al corazón. Si no obtiene suficiente sangre, el corazón no recibe el oxígeno que necesita. Si no le llega oxígeno, el corazón se puede dañar de manera permanente.
Luego de sufrir un infarto y de haberse dañado el corazón, corre más riesgos de tener otro infarto u otros problemas cardíacos, como ritmo cardíaco irregular, bombeo más débil e insuficiencia cardíaca. El daño cardíaco puede dificultar las actividades diarias. Es posible que se canse fácilmente o que tenga problemas al hacer ejercicio o caminar.
¿Cómo se produce un infarto?
Las arterias que suministran sangre al corazón se estrechan con el paso del tiempo por la acumulación de unas sustancias grasas llamadas placas ateromatosas. En ocasiones, la placa ateromatosa se puede romper y hacer que se forme un coágulo sanguíneo. Si el coágulo obstruye por completo la arteria, se interrumpe el flujo sanguíneo hacia una parte del músculo cardíaco, lo que provoca un infarto.
Los síntomas de infarto pueden variar según la persona, pero estos son los indicios frecuentes:
Los síntomas y la gravedad del infarto pueden variar. Algunos son intensos y repentinos, mientras que otros podrían comenzar lentamente con un dolor o una molestia leves. Los síntomas podrían ser distintos para las mujeres, las personas mayores y las personas diabéticas.
Cuando se sufre un infarto, el tiempo es crucial. Mientras más tiempo pase el músculo cardíaco sin oxígeno, más daño se puede producir. Es por eso que reconocer los síntomas y llamar al 911 de inmediato es fundamental.
Tal vez crea que conducir hacia el hospital es más rápido. Sin embargo, llamar al 911 le puede ahorrar más tiempo y, lo que es más importante, salvarle la vida.
Cuando llama al 911, los técnicos de emergencias médicas se dirigen a su ubicación. Pueden comenzar a brindarle atención médica de forma inmediata. No obtendrá estos cuidados si conduce hacia el hospital.
Los técnicos de emergencias médicas saben cómo llegar al hospital de manera rápida y segura. Pueden evitar el tráfico y tienen las herramientas adecuadas para brindarle ayuda en la ambulancia. Si su estado empeora mientras conduce, no hay forma de hacer algo al respecto.
Los peligros de conducir
Quizás crea que conducir hacia el hospital sea una buena idea, pero puede ser muy riesgoso.
Ventajas de recibir tratamiento en una ambulancia
La American Heart Association ha realizado numerosas investigaciones sobre el tema. Estos son los resultados: